Aquí encontrarás toda la gama de estufas y cocinas de leña Hergom disponibles en Bricosol: hierro fundido, con horno, doble combustión y más. Echa un vistazo al catálogo y, si tienes dudas, cuéntanoslo.
Cuando alguien busca una estufa de leña que dure décadas, el nombre Hergom aparece siempre. Y no es casualidad. La marca lleva más de medio siglo fabricando en España equipos de calefacción con hierro fundido, un material que acumula el calor de forma progresiva y lo libera durante horas, incluso después de que el fuego se haya apagado.
Lo que diferencia a Hergom de otras marcas es la combinación de fabricación nacional, materiales de primera calidad y un catálogo amplio que cubre desde la estufa más compacta para una habitación pequeña hasta la cocina de leña para una casa de campo grande.
Sus modelos pasan por controles de rendimiento rigurosos y cumplen con la normativa europea de emisiones, lo que los hace válidos también para zonas con restricciones medioambientales.
En Bricosol llevamos más de 45 años distribuyendo equipos de calefacción y sabemos de primera mano que las estufas Hergom son de los productos con menos incidencias y mayor satisfacción a largo plazo dentro de nuestra cartera. Si estás pensando en invertir en calefacción de leña, esta marca es una apuesta segura.
Antes de mirar modelos concretos, conviene entender qué tipos de equipos fabrica Hergom, porque no todos sirven para lo mismo.
Si tuviéramos que recomendar un modelo de inicio, sería la serie E-30. Es la más vendida del catálogo Hergom y la que mejor equilibra potencia, precio y tamaño.
Viene en tres versiones: E-30 S, E-30 M y E-30 L. La diferencia entre ellas no es solo estética, sino funcional. La versión S ronda los 8 kW de potencia y es adecuada para estancias de hasta 80 m².
La M sube hasta los 10-11 kW y cubre espacios medianos con buena altura de techo. La L, con cerca de 15 kW, está pensada para casas grandes o zonas con climas fríos donde se necesita más potencia de base.
Las tres comparten la misma construcción en hierro fundido, el sistema de doble combustión para mayor rendimiento y menor consumo de leña, y el característico acabado negro mate que las hace atemporales.
Si quieres ver el modelo más buscado, puedes consultar directamente la estufa de leña Hergom E-30 S en nuestra tienda.
Hay un segmento de compradores que busca algo más que calor: quieren poder cocinar con leña sin instalar una cocina completa. Para esos casos, los modelos con horno integrado de Hergom son la respuesta más práctica.
El horno de leña Hergom Arce es el más compacto de esta familia. Tiene un horno lateral accesible desde el frontal, construido también en hierro fundido, que se calienta con el calor generado por la combustión.
No necesita electricidad, no requiere obras adicionales más allá de la instalación del tubo de humos, y permite hornear con una temperatura estable una vez que el equipo ha cogido temperatura.
El modelo Aranda es una versión más grande, con mayor capacidad de horno y una potencia térmica más alta, pensada para familias o grupos que usan la casa de campo con frecuencia.
Ambos modelos funcionan exclusivamente con leña seca y tienen regulación de tiro para controlar la intensidad de la combustión.
Si tienes una segunda residencia y quieres un equipo que caliente y te permita cocinar en días sin luz, estos modelos ahorran espacio y costes frente a tener una estufa y un horno por separado.
Una duda habitual al comparar estufas es si merece la pena pagar más por el hierro fundido. La respuesta corta es sí, y aquí explicamos por qué.
El hierro fundido tiene una inercia térmica muy superior al acero. Eso significa que tarda más en calentarse, pero una vez caliente, mantiene y distribuye el calor de forma uniforme durante mucho más tiempo.
Una estufa de hierro fundido puede seguir aportando calor durante dos o tres horas después de que el fuego se haya consumido.
Además, el hierro fundido es más resistente a las deformaciones por calor. Las estufas de acero pueden pandear con el tiempo si se someten a ciclos de calentamiento y enfriamiento intensos.
Las de hierro fundido mantienen su forma y su estanqueidad durante décadas si se cuidan con un mantenimiento básico.
Desde el punto de vista estético, el acabado negro mate del hierro fundido envejece bien y encaja tanto en interiores rústicos como en casas con decoración más contemporánea.
Las estufas Hergom antiguas tienen mucha demanda en el mercado de segunda mano, y es entendible: son robustas, duran mucho y los modelos clásicos tienen un encanto que los nuevos no siempre replican.
Pero antes de comprar una de segunda mano, conviene revisar algunas cosas.
Lo primero es el estado de las juntas y el sellado de las puertas. Con el tiempo, las juntas de fibra cerámica se deterioran y permiten fugas de humo o pérdidas de rendimiento. Son piezas que se pueden sustituir, pero hay que saber que existe ese coste adicional.
Lo segundo es comprobar si el modelo tiene recambios disponibles. Hergom mantiene recambios para buena parte de su gama histórica, lo que es una ventaja clara frente a marcas que desaparecen o cambian sus referencias con frecuencia.
Si el modelo que encuentras de segunda mano tiene más de 20 años, es probable que no cumpla con la normativa actual de emisiones, lo que puede ser un problema en zonas con restricciones o si necesitas documentar la instalación para una comunidad de propietarios o un seguro.
En esos casos, comprar uno nuevo sale más rentable a medio plazo.
Las cocinas de leña de Hergom son una categoría aparte dentro del catálogo y merecen mención específica. Modelos como el Cares, el Saja o el Eclecsys integran placa de cocción, horno y calefacción en un único equipo, lo que los convierte en una solución muy completa para casas de campo o viviendas donde la leña es el combustible principal.
La diferencia con una estufa pura es que la cocina de leña tiene la placa en la parte superior, habitualmente en hierro fundido también, con zonas de calor diferente según la distancia al fuego. Se puede usar para cocer, freír, calentar líquidos o mantener comida caliente.
Algunos modelos incorporan además un calderín lateral que aprovecha el calor para generar agua caliente sanitaria, lo que los hace todavía más versátiles en entornos rurales donde no hay gas de red.
Elegir bien desde el principio evita decepciones. Estos son los criterios que usamos nosotros para aconsejar a nuestros clientes:
En distribuidores oficiales como Bricosol, donde tienes acceso al catálogo completo, garantía de fabricante y asesoramiento antes y después de la compra.
Sí. La marca mantiene un servicio de recambios para gran parte de su gama, incluidos modelos con varios años de antigüedad. Puertas, juntas, cristales y reguladores de tiro son las piezas más solicitadas.
Depende de si ya tienes salida de humos o hay que instalarla desde cero. Un tubo de humos nuevo en un piso puede costar entre 500 y 1.500 euros según la longitud y el material. En casas unifamiliares con tejado accesible, la instalación suele ser más sencilla y económica.
No necesariamente. Si el espacio tiene salida de humos disponible, la instalación es relativamente sencilla. En pisos o casas sin chimenea existente, sí habrá que instalar un sistema de evacuación, que no siempre requiere obra mayor.
En Bricosol tenemos disponible el catálogo completo de estufas y cocinas Hergom con envío gratuito a toda la Península.
Llevamos más de 45 años asesorando a clientes en calefacción y sabemos que cada casa es diferente: si tienes dudas sobre qué modelo se adapta mejor a tu situación, escríbenos o llámanos. Te ayudamos a elegir sin compromiso y sin rodeos.